El cardo mariano es una hierba que se utiliza por su capacidad para favorecer la salud del hígado, los riñones y la vesícula biliar. Contiene el flavonoide silimarina, conocido por ser el principal responsable de muchos de sus efectos, entre ellos la protección hepática, así como sus propiedades antiinflamatorias, antioxidantes y antivirales.
El cardo mariano era originario del Mediterráneo, pero ahora se encuentra en todo el mundo. Esta poderosa planta era conocida como maleza en algunas zonas, a pesar de su potencial terapéutico. Al triturar las hojas, liberan una savia lechosa, de ahí su nombre característico. La silimarina, el componente activo de la planta, es en realidad un grupo de compuestos (silibinina, silidianina y silicristina) que actúan conjuntamente para proporcionar múltiples beneficios para la salud.
La silimarina actúa como antifibrótico, lo que significa que previene la cicatrización tisular, y también se cree que actúa como un "compuesto bloqueador de toxinas" al inhibir la unión de estas a los receptores de la membrana celular del hígado. La silimarina se utiliza para tratar la hepatopatía alcohólica, la hepatitis viral aguda y crónica, y la hepatopatía inducida por toxinas.
Incluso se ha demostrado en estudios realizados con animales que este poderoso compuesto reduce el daño hepático causado por una serie de medicamentos y toxinas ambientales, entre ellos: metales pesados, analgésicos, hierro y radiación.